Puertas acorazadas en Barcelona

Las puertas acorazadas en España se reconocen porque tienen toda su estructura fabricada totalmente en hierro: pre marco, marco y hoja.

Para que hagas una compra eficaz de una puerta acorazada debes buscar la que más se ajusta a tus necesidades y esto no siempre es fácil porque debes conocer aspectos básicos de la clasificación de la puerta y la normativa que garantiza su clasificación dentro de diferentes estándares presentes en el mercado.

Clasificación de las puertas acorazadas

Las puertas acorazadas se clasifican de la siguiente manera:

Clase 1 y 2

Las clases 1 y 2 son solo puertas, no tienen capacidad alguna de resistir ningún ataque desde o hacia el exterior, siendo fácilmente quebrantables con el simple empleo de palancas o ganzúas profesionales.

En esta clasificación se encuentran la mayoría de puertas blindadas y algunas puertas acorazadas que no han sido codificadas en clases superiores.

Clase 3

La clase 3 corresponde a las puertas de seguridad. Esto indica que, para que una puerta sea considerada como puerta acorazada de seguridad debe pertenecer a la clase 3 en adelante.

Esta clasificación se obtiene a partir de ensayos profesionales y certificaciones que garanticen que la puerta realmente es capaz de resistir ataques que impliquen el forzado de la misma frente a herramientas profesionales.

No obstante, este tipo de puerta suele tener un grado de resistencia muy bajo y suele resultar poco eficiente como protección anti robo, porque las herramientas utilizadas en este ensayo son obsoletas para el tipo de robos actuales.

Al adquirir este tipo de puerta te puedes sentir “seguro” porque parece una puerta resistente, pero no es así, incluso su precio mucho más económico te puede dar indicios de ello, como para sospechar de tu compra.

Clase 4 y 5

Las clases 4 y 5 están identificadas como puertas de seguridad, ofreciendo protección y resistencia mucho mayor que la clase anterior. Estas puertas acorazadas están preparadas para frustrar ataques de verdaderos profesionales del robo, según la tipología de ataques actuales.

Son puertas que sobresalen por el diseño notablemente fuerte, las cuales han sido sometidas a ensayos que han demostrado su resistencia, por lo que se puede decir que están elaboradas para proteger a su comprador de robos frente a delincuentes experimentados.

Las puertas clase 5 suelen ser obligatorias para ciertos comercios considerados de riesgo por el sector económico que atienden, estos pueden ser joyerías o empresas de seguridad, aunque también hay negocios de otro tipo que pueden necesitar de ellas.

Para garantizar la seguridad que representa una puerta acorazada, la normativa actual tiene un reglamento de mínimos que para la clase 5, exige una protección adecuada contra el butrón y estructura de puerta. No obstante, estas medidas siguen siendo insuficientes respecto al sistema de cierre, con lo cual la puerta se puede abrir en 7 minutos atacando directamente el escudo protector y su cilindro de seguridad.

Como la mayoría de robos se perpetran saboteando la cerradura y no la estructura de la puerta, es recomendable utilizar un sistema de cerradura contundente, así hay más dificultad de abrir la puerta por parte del asaltante, quien deberá contar con más conocimientos y tiempo para realizar su fechoría.

Normativa utilizada para clasificar puertas acorazadas y su evolución

Desde hace varios años la Unión Europea ha venido adaptando sus normativas de seguridad en cuanto a los tipos de puertas existentes.

Las más notables se presentan a partir de 1999, con la norma UNE 1627:2000 contra ataques de efracción a la estructura, la cual indica que las puertas acorazadas constan de estructura de hierro, revestida con acabados en madera, aluminio o lacados.

Luego surgió la Norma UNE 1627:2011 contra ataques de efracción que derogo la anterior norma del año 2000.

Posteriormente, la clasificación más actual viene dada por la Norma UNE 85160:2017 contra ataques de efracción, ataques al sistema de cierre e instalación, que vino a complementar la misma norma del año 2013.

En este sentido, vale la pena conocer la clasificación de las puertas acorzadas según su nivel de seguridad.

En conclusión, necesitas al menos una puerta de grado 3 para proteger tu vivienda. Pero las más resistentes son las de clase 5 con certificación vigente, para que cumpla su función principal de resistencia y protección del hogar o del negocio.

Con una puerta clase 5 el robo es más fácil de evitar; basta un cambio de la rutina diaria y una inversión en tecnología estructural para alejar posibles intentos de ataque. Mientras al atacante le cueste más tiempo romper este tipo de puertas, seguro abandonarán el intento antes de lograr abrirla.

Recuerda que, las normativas vigentes solo proponen mínimos de seguridad, pero no determinan la calidad de la puerta. La resistencia al ataque se basa en el tiempo de resistencia de la puerta ante diferentes posibles ataques. También se debe tomar previsiones según sea la empresa o el intermediario con el que se consulta el servicio.

Todas las medidas que tomemos son pocas siempre que hablemos de proteger nuestros domicilios de posibles hurtos.

La puerta de acceso representa la primera barrera a la que se enfrentarían los posibles infractores, así que no debemos escatimar a la hora de preservar y garantizar la integridad de todo y de todos.

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